lunes, 20 de abril de 2015

A un pueblo que sigue herido,
por los gritos de la tierra.
Donde lloraron las piedras
y se perdieron destinos.

Siguen lloviéndole mierdas,
porque el mundo es de cretinos.
Y solo con desatinos,
nos mueve quien nos gobierna.

Cuando tienen que ascender,
todos te tienden la mano.
En cuanto cambian el plano
escondidos se transforman

robando tus ilusiones
con promesas y regalos
al final todo son palos
y letritas en renglones

que dicen que no hay dinero
porque un monton de ladrones
de no se que instituciones
brindando se lo bebieron

Pero os quedan vuestros sueños
y conozco mil razones
para que esas ilusiones
os conviertan hoy en dueños

de todas aquellas cosas
que hundidas en vuestros hombros
transformaran los escombros
en catedrales hermosas.

Letras



Letras,
desencadenados ríos.
enrarecidas tormentas,
y retorcidos caminos.

A veces floridas huertas,
mareantes torbellinos,
noches en vela a tu puerta,
solo cubiertos de frío.

Letras,
que ordenadas entran,
indagando su destino.
Descolgándose de a uno

por la piel de pergamino,
Collares de finas perlas
engarzadas con los hilos,
de las heridas abiertas.

Letras,
tan sutilmente afiladas,
cortando hasta con los filos
de las oscuras miradas,

mantenidas siempre en vilo,
firmemente sujetadas,
unidas por un sentido,
el de construir palabras.

Palabras,
que arrastran los ríos
piedras que rodando mansas
van construyendo caminos,
pavimentados de magia.

Palabras
que aunque hoy escribo,
no se quedan encerradas.
Vivirán como latidos
en el que quiera adoptarlas.

A un amigo


Un abrazo criminal, te ha despojado
de tu dulce sonrisa de chiquillo
y un macabro latido de martillo
con fúnebre compás te ha transportado

al mundo donde habitan los eternos
quedando así sus cuerpos descansados
tan merecidamente sosegados
e inmunes al calor de los avernos.

Reducirán en sal huesos carnados
roerán las tierras tus despojos
y no hallarán tu vida en esos ojos,
ya que solo el disfraz nos has dejado.

Ese disfraz creado a la medida,
que se te ha descosido tan temprano,
dejándonos por dentro tan livianos,
repletos de un lamento que vacía.

Ahora que de este traje te has mudado,
remendarás dolor con alegría,
no pasarán las horas ni los días,
serás eso que siempre has deseado.

No sentirás los golpes desalmados
que nos traerán los años, todavía
no sentirás los vientos enredados,
que nos arrastrarán a la deriva.

Días

Para tí cualquier mañana es igual que las demás
yo las pinto con mis alas cuando puedo respirar
el aire que muchas veces no sabes aprovechar
yo me lo bebo de un trago

Mirando una flor me paro, es algo espectacular
cuando ya no tengo prisas por encontrar un portal
donde verter mis desdichas en la negra oscuridad
de ese dolor que palpita

hasta hacerme reventar. Es algo que nunca piensas
para mi un día normal, son millones de tormentas
justo antes de despertar, peor es cuando despierto
y el día acaba de entrar.

Me pongo el traje de fiesta para poder evitar
que pienses que tengo algo que tu puedes arreglar
simplemente preguntando. Me subo encima del mundo
y empiezo a pedalear,

tengo claro que mi rumbo no es simplemente llegar.
Cada parada del viaje donde pueda repostar,
mientras tenga alguna fuerza, parare a saborear
los frutos de cada huerta.

No me cerrare más puertas nunca más,
solo por no querer verlas,
o por tener miedo a entrar,
nunca sabes lo que espera,
pero es peor esperar.

Brotando

Duele,
ver que no puedes llegar
las aceras se te tuercen
solo te saben chillar
duele,
y no lo puedes parar.

No me gusta verlo dentro
y no lo puedo sacar
ni a mordiscos ni a lamentos
ni a patadas ni a "pedrás"

No me gusta ni su aliento
es como cuando quieres llorar
y no encuentras el momento
para poderte escapar.

Miedo que te da el recuerdo
¿otra vez vuelta a empezar?
a emponzoñarme por dentro
y el cuerpo a agujerear.

Probando otra vez remedios
hervidos en un pozal
que no sabes si son viento
o maldita tempestad.

Miras a través del tiempo
buscando un puto final
que te libere del miedo
sentado en el que hoy estás

miras con ojos abiertos
¿será hoy y nunca más?
pidiendo a gritos de nuevo
de una vez déjame en paz.